miro el agua y está negra con olas negras, hasta las gaviotas son grises; está nublado con promesa de sol. Los cerros hacia el sur tienen el color del agua y las piedras mojadas en la playa no quieren secarse.
Pesco. Pescando olvido. Me concentro y entro en otro estado, cerrando el diálogo interior. No más preguntas, no más respuestas. Pesco. La luz se intensifica y casi duele la vista. La tensión aumenta, la concentración está al máximo. Siento la picada, decidida, este pez tiene hambre y se echa a comer. Siento como traga y después unos segundos clavo fuerte y el lenguado resiste con todo su peso. Es grande y pelea por su vida, pero usando la corriente, la flexibilidad de la caña y la ingeniería del carrete con 5 rodamientos el pez está condenado. Yo gano y le arrastro a la parte seca de la playa: hermoso lenguado, verdoso en color con piojos de mar en la cabeza. Cuatro kilos. Está gordo. Mueve los ojos, la cola, todavía soñando del mar donde vivió hasta encontrarse conmigo.
Con una piedra lo mato y el universo parece detenerse. Sale el sol, me protego la vista y sigo pescando. El corazón late fuerte y la respiración es profunda. Se agudizan los sentidos.Estoy pescando y me siento bien. Este es mi ambiente, aquí pertenezco. Estoy en equilibrio entre mar en tierra, mirando el cielo. La brisa norte me acaricia con ternura. La felicidad existe.



.. lejos una actividad gratificante que permite en el silencio de esas largas caminatas, reencontrarte con tu ser interno, disfrutar el paisaje, mojarte con esa deliciosa agua de mar ... te recomiendo cuando puedas viajes a Iquique, un poco mas al Norte y disfrutes de los 140 kms. de playa que tiene, muchas ideales para la pesca deportiva, lenguados unos cuantos y muy grandes en algunas épocas del año, en otras, corvinas enormes y si no hay nada en la costa, un paseo mar adentro en un catamarán, solo para encontrarse con una enorme Palometa ...genial !!! saludos, @nnita
"Amo los cielos claros, los pastos frescos,
los campos dorados, las delicadas manos,
las frentes amplias, las almas pulcras..." (Alfonsina Storni)