Fui, por fin fui. Recorrí 5 km. en mi viejo landrover y llegué a la playa. Fui preparado, con caña. Botas. Ganas. Pero me quedé con las ganas: estaba muy fea el agua, negra, pardusca con troncitos de huiro, manchas de semilla de choros. No ví ni las luces de pescado. Pasó un lobo grande, mirándome, preguntándome, dónde están, los peces en algún lugar deben estar.
Lancé dos tipos de rapala pero nada. No importa, lo que se caza siempre vuelve. Chorlos de doble collar se refugian entre piedras negras. Changos de la Punta pasaban en su vehículo tipo Mad
(Leer más)


Comentarios recientes
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 meses
hace 3 meses
hace 3 meses
hace 3 meses
hace 3 meses
hace 3 meses
hace 3 meses
hace 3 meses